Dios es un misterio de amor, y su Reino, anunciado por Jesús, es un Reino de amor. Si del ministerio de Jesús -de palabra y de obra- sacáramos el amor (gestos y palabras), no quedaría nada. El amor eterno del Padre es el vínculo que lo une todo y la savia que todo lo vivifica: << Dijo Jesús a sus discípulos: "Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor>>. La expresión parece querer decir que todo queda consumado en el mantenimiento de un vínculo de amor que comienza en el Padre y termina en los discípulos, pasando por Jesús.
El misterio de amor que propone Jesús va más allá de una corriente individual que del Padre acaba en cada discípulo, pasando por el mismo Jesús. Es como un envoltorio que une todos los miembros del Reino, o como un fluido que da vida y alegría a todo el cuerpo: <<Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado >>. Un amor que no consiste en pura sensiblería cariñosa; antes pide la unión de las voluntades con la voluntad suprema del Padre: << Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. (...) Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando >>.
Llegados a este punto, todo está en su sitio, y el Reino de Dios se ha consolidado. Es la hora de evaluar los resultados. Jesús lo hace con estas palabras: << Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud>>. El gozo, la alegría de Jesús, una vez instaurado el Reino por la muerte y la resurrección, es un gozo divino, infinito, eterno; un gozo que quiere compartir con sus amigos: <<Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, (...) A vosotros os llamo amigos. (…)Soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto (el gozo, la alegría del Reino), y vuestro fruto dure>>.
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Presentación
Presentación
Mosén Enric Prat presenta estas nuevas Homilías, totalmente diferentes de las ya conocidas (www.bisbaturgell.org - homilias dominicales). Son diferentes en el contenido, en el estilo y en la extensión. Cada Homilía contiene una sola idea, la expresada en el título. La breve argumentación se basa casi únicamente en los textos litúrgicos del día. Creemos que estas homilías pueden facilitar a cada interesado la preparación de la suya propia; o como guión de un comentario más espontáneo. La mejor utilización, sin embargo, la encontrará cada usuario interesado. Posiblemente, otras personas además de los predicadores, encontrarán en estos escritos la ocasión de profundizar en el sentido íntimo de la Palabra de Dios en la Liturgia, y de saborear el consuelo espiritual que nos ofrece. Sea todo ello para alabanza de Dios y a beneficio espiritual y humano de cuantos quieran hacer uso de este medio. Muchas gracias.
Terminada la publicación en este BLOG de las NUEVAS HOMLIAS, me atrevo a proponer a los amables usuarios una nueva Etiqueta: EL RINCON DE LA MISTICA. La mística, no en su vertiente de hechos extraordinarios, como el éxtasis, la levitación, las locuciones o las visiones, sino como alternativa a la ascética, con la atención puesta en las obras de San Juan de la Cruz y en el autor anónimo del libro lA NUBE dEL NO SABER. La ascética se basa en el razonamiento, el esfuerzo y el protagonismo personal. La mística abandona todo protagonismo personal para atribuirlo sólo a Dios, de acuerdo con lo que recomienda el Salmo 36: Encomienda al Señor tus caminos; confía en él, déjalo hacer. O respondiendo a la oferta de Ap.3,20: He aquí, yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. El místico recibe, por medio de la iluminación que le es dada, una noticia nueva de la naturaleza de Dios, que es oscura e inexplicable. Los autores la llaman docta ignorancia o rayo de tiniebla. Este trabajo, que ha sido publicado en la revista l’Església d’Urgell y con una buena aceptación por parte de muchos lectores, puede ser útil para la lectura y meditación particular, y también como herramienta de trabajo para grupos de oración, de formación espiritual o de catequistas. Gracias!
Terminada la publicación en este BLOG de las NUEVAS HOMLIAS, me atrevo a proponer a los amables usuarios una nueva Etiqueta: EL RINCON DE LA MISTICA. La mística, no en su vertiente de hechos extraordinarios, como el éxtasis, la levitación, las locuciones o las visiones, sino como alternativa a la ascética, con la atención puesta en las obras de San Juan de la Cruz y en el autor anónimo del libro lA NUBE dEL NO SABER. La ascética se basa en el razonamiento, el esfuerzo y el protagonismo personal. La mística abandona todo protagonismo personal para atribuirlo sólo a Dios, de acuerdo con lo que recomienda el Salmo 36: Encomienda al Señor tus caminos; confía en él, déjalo hacer. O respondiendo a la oferta de Ap.3,20: He aquí, yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. El místico recibe, por medio de la iluminación que le es dada, una noticia nueva de la naturaleza de Dios, que es oscura e inexplicable. Los autores la llaman docta ignorancia o rayo de tiniebla. Este trabajo, que ha sido publicado en la revista l’Església d’Urgell y con una buena aceptación por parte de muchos lectores, puede ser útil para la lectura y meditación particular, y también como herramienta de trabajo para grupos de oración, de formación espiritual o de catequistas. Gracias!
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